El verano está llegando antes, es más largo y también más caluroso. Y según unos geógrafos, este proceso está ocurriendo más rápido de lo que los científicos habían medido en estudios previos anterioresUn estudio científico evidencia que los cambios que percibimos se está produciendo más rápido de lo que se pensaba.Unos geógrafos de la Universidad de Columbia Británica en Canadá (UBC) acaban de publicar un estudio en la revista Environmental Research Letters en el que se revela que, entre 1990 y 2023, la duración media del verano entre los trópicos y los círculos polares ha aumentado 6 días por década, frente a los 4 días que se habían registrado en investigaciones previas a principios de la década de 2010.Resultados muy llamativos... y preocupantesLas cifras no son iguales en todas partes, advierten los investigadores. En muchas ciudades como Sidney, las temperaturas veraniegas están durando en la actualidad unos 130 días, frente a los 80 días que se registraban en 1990, representando un aumento de 15 días por década. En cambio, en Toronto los veranos se alargan 8 días por década. Los científicos no utilizaron la definición de verano según el calendario, de junio a agosto en el hemisferio norte y de diciembre a febrero en el hemisferio sur, sino en función del clima. En otras palabras, tomaron como referencia el período de días cada año en que las temperaturas superan los valores típicos históricamente para un lugar determinado durante la parte más cálida del año, un umbral establecido utilizando datos climáticos de 1961 a 1990.EARTH IS HEATING UP (18802024)From 1880 to 2024, NASAs data paints a powerful picture of our changing planet. Global temperatures are rising faster than ever before, and the evidence is undeniable. The climate spiral and temperature maps reveal how much heat has built up pic.twitter.com/Xzv1HVLxEd— Black Hole (@konstructivizm) September 30, 2025Los resultados del estudio tienen implicaciones en la agricultura, el suministro de agua, la salud pública y los sistemas energéticos, los cuales se han construido en torno a sobre cuándo comienza y termina la estación más cálida del año.Cambios mucho más abruptos entre estacionesLos hallazgos del estudio también ponen en tela de juicio lo que consideramos el ciclo normal de las estaciones, cuándo llega el verano y con qué rapidez influye en los patrones y comportamientos de la flora, la fauna y la sociedad humana, según los investigadores de la UBC.El estudio ha revelado que las transiciones entre estaciones, de la primavera al verano y del verano al otoño, se están volviendo cada vez más abruptas. Las temperaturas veraniegas llegan de forma más repentina, y esto podría alterar los sistemas naturales que dependen de las señales estacionales. El estudio demuestra que los veranos en muchas zonas del mundo se están alargando un 50 % más rápido de lo medido en estudios anteriores. Por ejemplo, las flores podrían florecer antes de que los polinizadores estén activos, ciertos cultivos necesitarían cultivarse antes y el rápido calentamiento en la primavera podría acelerar el deshielo, incrementando el riesgo de inundaciones tras el invierno.En el hemisferio norte, la expectativa de que junio por excelencia es el mes en que comienza el verano puede estar muy arraigada en la planificación y en las políticas, pero esto significa que podríamos no estar bien preparados para la llegada del calor temprano antes de este mes.El calor se está acumulando más rápido que nuncaLos autores analizaron los datos de temperatura que abarcan desde 1961 hasta 2023 en zonas terrestres, zonas oceánicas y zonas costeras del hemisferio norte y del hemisferio sur. Examinaron las tendencias en 10 ciudades de todo el mundo, con una nueva forma de medir el calor acumulado en verano, combinando temperatura y tiempo. El calor acumulado en verano sobre las zonas terrestres del hemisferio norte está aumentando 3 veces más rápido desde 1990, que en el período entre 1961 y 1990, según el estudio, algo que podría afectar a millones de personas que viven en estas zonas en parte por su clima supuestamente moderado.Artículo relacionadoTodas las especies de la Tierra siguen la misma regla de temperatura, y eso son malas noticias para el cambio climáticoEsta investigación plantea algunos importantes interrogantes urgentes sobre cómo afectarán los veranos más largos y de transición más rápida a la ocurrencia de fenómenos meteorológicos extremos, las implicaciones que puede tener la llegada temprana del calor primaveral para el suministro de alimentos y si las temporadas de cultivo están cambiando.No obstante, no lo hace la luz diurna necesaria para el crecimiento de los cultivos, y tampoco se tiene en cuenta si los modelos climáticos actuales que sirven de base para la planificación y las políticas reflejan plenamente estas tendencias o necesitan actualizarse.Referencia de la noticia Ted J Scott et al 2026 Summers over land and ocean are becoming longer, transitioning faster, and accumulating more heat Environ. Res. Lett. 21 074009DOI 10.1088/1748-9326/ae5724