La contaminación lumínica sigue aumentando. No es una novedad; las noches de la Tierra son cada vez más brillantes desde hace tiempo. Pero el nuevo trabajo publicado en Nature que confirma esta tendencia, también ha detectado que en partes del planeta la luz artificial está de retirada. En algunas zonas se debe a conflictos o crisis, como en Ucrania, Siria o Venezuela. Pero en otros, como en Europa, gracias a la transición tecnológica y la concienciación de los daños que provoca esta polución en los ecosistemas y los propios humanos, la noche se está recuperando.Seguir leyendo