Para tener éxito a veces no basta con hacer las cosas bien o, al menos, mejor que el resto. Para tener éxito es impresindible tener algo de suerte. Incluso el más empollón de la clase tiene, para sacar el 10 que busca, suerte de que no haya tenido ningún percance con el bolígrafo o alguna indisposición durante el examen. En mayor o menor medida, la suerte va permanentemente marcando nuestro devenir. El Sevilla no tiene suerte. No la está teniendo con los arbitrajes y tampoco la está teniendo con las decisiones que van tomando sus dirigentes y que van haciendo el camino más tortuoso. Tampoco ha tenido suerte Del Nido Carrasco. Ya es de tener mala pata que te toque... Ver Más