Edición original:Copra núms. 1–12 USAEdición nacional/España: MoztrosGuion:Michel FiffeDibujo:Michel FiffeColor:Michel FiffeTraducción:Rodrigo DíazFormato: 320 páginas. A color. Rústica.Precio:28,90 €El Escuadrón Suicida por Michel Fiffe«No significábamos nada para ti»Sería difícil esquivar la influencia del Escuadrón Suicida en el Copra de Michel Fiffe, como sería ridículo quedarse sólo en eso.Sería manido retomar la historia del autor autopublicado que termina llegando al éxito, como sería obtuso no darle el mérito que merece.Sería presuntuoso hacer esta reseña de una manera personal, como sería un autoengaño intentar hacerla objetiva.Copra conlleva estas diatribas y muchas más. Es una obra tan mainstream en su contenido como caleidoscópica en sus ramificaciones. Tiene una aparente simpleza de argumento y dibujo que esconde una personalidad arrolladora y un estilismo de culto. Para entender estas dualidades merece la pena conocer un poco de su autor.PortadacaMichel Fiffe nació en Cuba en 1979, su familia se trasladó al Miami estadounidense, vivió un breve periodo en Madrid (donde se enganchó a los cómics a través del Green Lantern de Wein y Gibbons que publicaba Zinco) y terminó afincado en Nueva York.Desde la infancia tenía claro que quería ser autor de cómics. Guiado por un sinfín de autores entre los que destacan Frank Miller, Tom Breyfogle o Walter Simonson e iluminado por el triunvirato del Escuadrón Suicida de Ostrander y McDonnell, La Liga de la Justicia de Giffen y DeMatteis y el Daredevil de Nocenti y Romita Jr.Mientras diseña y crea accesorios y trajes para equipos, desfiles, etc. a principios de los dos mil, publica pequeñas historias en fanzines hasta convertirse en uno de los primeros autores de la plataforma Act-i-vate. Pese al aire pionero, Fiffe admite que nunca lo hizo en pos de la creatividad del webcomic, sino como mero vehículo de publicación.ZegasAllí nacen sus primeras obras propiamente dichas, Panorama y, especialmente, Zegas. La segunda se convierte en su obsesión. Se esfuerza en cada historia pero, ante la falta de público, respuestas (en todo este tiempo no deja de enviar muestras a distintas editoriales) y camino, lo da todo en una última llamada “Arcade”. De perdidos al río.Aunque verdadero amante de la grapa, no se lanza a la autopublicación física hasta que un amigo encantado con esa historia se ofrece a sufragársela. Así nace Copra Press y el autor se quita el miedo e incluso le coge el gustillo. Pero Zegas ha sido un gran esfuerzo y al segundo número ya necesita un respiro.Durante ese tiempo también ha desarrollado una digna carrera como crítico de cómics (que aún continúa) y, tras entrevistar a Ostrander, decide hacer un homenaje a su serie favorita. Así nace un experimento llamado Deathzone! Un cómic apócrifo del Escuadrón que distribuye entre sus propios fans.Le gusta mucho la experiencia y decide continuar con la idea, pero retocando allí y allá para que deje de ser una copia y se convierta en algo suyo; en noviembre de 2012 nace Copra. Por lo tanto, como decíamos al principio, el parecido es innegable, empezando por los protagonistas.Sonia Stone es una clarísima sosias de Amanda Waller, al igual que otros muy marcados como Lloyd, Deadshot (aka Floyd Lawton), Jorge Harkness, descaradamente el Capitán Boomerang (George Harkness), Rax es Shade the Changing Man como Conde Compota es Conde Vértigo. También se puede ver que Guthie recuerda tremendamente a Duquesa y, pese a durar un suspiro, Lite no es otro que el Doctor Luz.Lo bueno es que Fiffe usa esas impúdicas imitaciones como arquetipos que nos permiten meternos directamente en la historia. De hecho, también sablea personajes de Marvel como el Dr. Estraño (Vincent) y Clea (Xenia), Castigador aka Frank Castle (Castillo), los cosechadores (A.R.M.) o algunos de los viejos enemigos de Daredevil (el grupo de Vitas).Pero como decía, permiten conocer al personaje de un vistazo y, además, el autor les aporta un extra de credibilidad del que quizá carecen sus contrapartidas mainstream al pertenecer a universos tan trillados. Por ejemplo, siempre me gustó el ruin Boomerang, pero este Harkness es aún más realistamente despreciable. O la relación entre el Vincent y Xenia es mucho más turbia que la del maestro de las artes místicas y su discípula.Es más, el primer número es un canto a las misiones, no sólo sucias, del Escuadrón, sino incluso a las que se saltaban las órdenes de la jefa. Fantástico, que sirva como base, pero a partir de ahí nos da un rodeo y nos lleva a algo más grande y más interesante. A partir de la base conocida nos presenta nuevos personajes, giros epatantes.Y si todo os sigue pareciendo copia, bienvenida sea si está hecha con tanto talento. En cuatro conversaciones ya captamos el compañerismo de los miembros del equipo. En tres viñetas nos damos cuenta de que el autor domina la narrativa. En dos diseños y el color ya sabemos que es un maestro del estilo.Este número y los 12 siguientes se distribuyeron a través de la plataforma Etsy. Fiffe está sobrepasado por el éxito y se limita a completar los números para llegar a la base mensual que se ha planteado. Pero en el momento que Bergen Street Press se ofrece a distribuirlo, el autor se libera felizmente de esa carga.Esta editorial comienza a agrupar las grapas en libros de tres números, y así es como milagrosamente nos llega a España el primer tomo editado en 2015 por la(s) tristemente extinta(s) El Nadir/Inefable Tebeos. Así es como llegó a Zona y fui consciente de esta joya hasta atesorarla en mi colección.Ah sí, es muy violentoY así me quedaría mucho tiempo hasta hacerme con la edición americana del Primer Round de seis números, ya en manos de Image Comics, que pasó a hacerse con la edición de la serie. Si esos primeros tres números eran la bomba, los seis primeros son la leche.Porque esa misión abortada por un traidor, y que termina explotando en la cara de la jefa, clamaba venganza. Y ésta la tendremos servida en ese trepidante primer arco de redención para Man Head, ese líder de campo que ha fallado a su grupo y ha perdido a su familia, a su pueblo entero.En este arco también conoceremos a Wir, una especie de Ironman chapucero pero entrañable, Gracie, la Grace Jones que disfrutamos en las pelis de acción de los 80, y Vitas, ese villano Morrisoniano que termina poseído por un arma que proporciona más poder del que podía desear, poder que sí ansiaba Dy Dy, esa versión retorcida de Cerebro (el enemigo de La Patrulla Condenada) o MODOK, según gustos.Pero quedan asuntos por resolver. Por suerte esta nueva y deseada edición que nos regala Moztros también incluye los seis siguientes números llegando al 12. Una edición algo manca de extras (aunque prometen material inédito en el futuro) pero más que correcta y al precio imbatible al que nos tienen acostumbrados.Otro homenaje al EscuadrónEl segundo arco nos dividirá entre el grupo que debe limpiar el nombre de Copra y el que se lanza a otra dimensión para devolver ese artefacto de infame poder. Cierto que pierde la fuerza del primero, que iba como una flecha, y que Fiffe no pierde tiempo en explicaciones que sabe proporcionará la propia historia, dejándonos en ocasiones algo perdidos.Sin embargo, vamos ganando en subtramas y conociendo los detalles de este cúmulo de marginados, personajes rotos y perdedores sin rumbo. Vamos añadiendo capas a un supuesto tebeo de acción y (espectaculares) peleas. Vamos a quedarnos igualmente boquiabiertos ante los nuevos giros. Y esperad a lo que viene…Ah sí, también adora a DiktoY el dibujo, ¡madre mía! Si no lo comento más es porque es indivisible para este autor completo. Tenemos narrativas que juegan con el diseño de la página, con el sentido de lectura. La vuelta de hoja está calculada al milímetro, al igual que en muchos casos la doble página (y no me refiero a splash pages).Fiffe declara ser absoluto amante del medio aunque no habla de revolucionarlo, sino de usarlo de manera que, lo que hace, sólo se pueda hacer en cómic. De igual modo que adora la grapa y cada 24 páginas están planteadas como un todo en el que, ganchos para el siguiente número aparte, se resuelve una trama y evolucionan los personajes.Aparte es muy artesano y salvo añadidos de color y retoques al ordenador, la mayoría del proceso es físico. Por lo que cuenta, suele pasar sus frases sueltas de guion a un storyboard a lápiz ya tamaño página, en el que entintará y coloreará directamente. Todo este cariño se nota y, para los que nos gusta el estilo, aprecia.Al final, efectivamente soy incapaz de separar mi entusiasmo de la crítica, quizá por eso me ofrecieron desde Indie hacer la reseña y yo, agradecido, les ofrecí este texto que ahora lees. Espero que no te importe la confianza, ni la copia del Escuadrón, ni la manida historia de Fiffe.Fuera de esos detalles, es puro cómic, no te lo pierdas.Lo mejor• Un guion trepidante• Un dibujo que calza como un guanteLo peor• El segundo arco pierde un poco de ritmo