Todos los escenarios económicos sobre la evolución de los precios por la guerra en Irán se mueven en el contexto de la incertidumbre. El cierre del estrecho de Ormuz, por donde pasa aproximadamente el 20% del petróleo del mundo y el 40% del queroseo de las aerolíneas de Europa, ha hecho subir los precios del crudo. Rápidamente esto se ha trasladado a los precios de la gasolina y el diésel. Pero también ha tenido una consecuencia derivada: el precio del queroseno se ha disparado y eso hace temer a las aerolíneas una cancelación masiva de vuelos en verano si el conflicto se alarga. Los precios del combustible para aviones han pasado de 85-90 dólares por barril a alcanzar los 200 dólares por barril. La asociación de aeropuertos de Europa alertó este viernes de un riesgo de «escasez sistémica» del queroseno si el tráfico marítimo no se reestablece en las próximas semanas. En este sentido, Italia estableció limitaciones en el repostaje en los aeropuertos de Bolonia, Milán Linate, Treviso y Venecia hasta el pasado jueves por falta de combustible. Ryanair alertó de que entre el 5% y el 10% de los vuelos entre mayo y junio se podrían cancelar. Lufthansa también prevé recortar sus vuelos. Según datos recopilados por Reuters, Air France - KLM anunció que no descarta aumentar los precios de los billetes de larga distancia para hacer frente a las alzas. Misma opción para American Airlines, que anunció el aumento de tarifas por equipajes facturados en 10 dólares para la primera y la segunda maleta. Delta reducirá su capacidad, mientras que para EasyJet habrá que esperar precios más altos hacia finales del verano. Las compañías asiáticas también han previsto subidas en sus tarifas. El aumento de precios era una opción esperada desde los inicios del conflicto, pero en este punto la verdadera preocupación son ahora las cancelaciones si la guerra se extiende ya que muchas personas han reservado viajes o prevén hacerlo próximamente. La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha mandado un mensaje de tranquilidad y descartó problemas con el suministro de queroseno. Desde la Asociación de la Industria del Combustible en España han explicado que nuestro país «no tiene problemas de suministro de queroseno» debido a una «ventaja estructural». «Nuestras refinerías están maximizando la producción de queroseno y las reservas estratégicas de España lo incluyen», afirmaron. Aunque desde España se insiste en ese mensaje de tranquilidad, el problema es global y los temores de las compañías se trasladan a los consumidores. Una aerolínea puede cancelar un vuelo por motivos económicos, lo que no tiene por qué justificarse necesariamente por causas de fuerza mayor. Pese a eso, no puede dejar de cumplir con la normativa de protección de pasajeros. Algunos juristas creen que la subida del queroseno no es una circunstancia extraordinaria ya que en estas se recogen motivos ajenos al control de la compañía o inevitables incluso adoptando medidas. Esa es una de las claves: no es lo mismo cancelar un vuelo porque no hay queroseno que hacerlo por una decisión económica. Por ejemplo, la compañía Volotea -que canceló vuelos hasta la última semana de abril por el alza del combustible- contactó con sus pasajeros afectados para ofrecerles reorganizar sus planes de viaje, cambiar el vuelo sin coste asociado o el reembolso del billete. Tampoco es lo mismo que cancelen el vuelo con antelación que apenas unas horas o días antes. En el primer caso, la normativa dicta que si te informan con más de 14 días de antelación no es obligatoria una indemnización extra. En el segundo caso, es posible reclamar una indemnización que va dese los 250 a los 600 euros en función de cómo de largo sea el viaje. Desde la aseguradora Allianz recuerdan que «las compañías no están obligadas a indemnizar cuando el vuelo se cancele por circunstancias excepcionales». En ellas se incluyen inestabilidad política grave en la región de viaje, condiciones meteorológicas extremas, riesgos para la seguridad o restricciones del control del tráfico aéreo.