China roba ingenieros de chips a Taiwán con empresas fantasma: 100 casos desde 2020

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La guerra tecnológica entre China y Taiwán no solo se libra en fábricas, laboratorios o despachos. También se está jugando en algo mucho más difícil de blindar: el talento. Según las autoridades taiwanesas, desde 2020 se han investigado 100 casos relacionados con el supuesto robo de ingenieros y especialistas del sector de los semiconductores por parte de empresas chinas que, en muchos casos, habrían operado a través de sociedades fantasma.El último movimiento ha puesto bajo investigación a 11 nuevas firmas chinas, acusadas de ocultar su origen real para captar personal taiwanés sin autorización. La sospecha es seria, porque no hablamos de perfiles cualquiera, sino de profesionales con experiencia en chips, inteligencia artificial, litografía, memoria y fabricación avanzada. Es decir, justo el tipo de conocimiento que puede acelerar años enteros de desarrollo industrial.Taiwán ve una guerra silenciosa por el talentoChina quiere llevarse personal que trabaja en la fábrica TSMCLa pequeña nación insular al este de China lleva tiempo viendo este problema como algo más que una simple fuga de cerebros. Para sus autoridades, se trata de una estrategia organizada para absorber conocimiento técnico desde uno de los ecosistemas más valiosos del planeta. No hay que olvidar que la isla alberga a TSMC, el fabricante de chips más avanzados del mundo, y durante décadas ha formado a miles de ingenieros especializados en procesos que muy pocos dominan a ese nivel.Lo que denuncian ahora es que algunas compañías chinas estarían creando estructuras pantalla para instalarse en Taiwán, captar empleados y operar allí sin el visto bueno del Gobierno. Desde agosto, las autoridades taiwanesas han registrado 49 ubicaciones, interrogado a 90 personas y movilizado a 185 agentes en esta nueva ofensiva.La situación encaja bastante bien con una tendencia más amplia. China no solo busca reforzarse en semiconductores, también lleva tiempo empujando en ciberseguridad, inteligencia artificial y operaciones digitales cada vez más agresivas. Ahí están casos recientes como el de Salt Typhoon, el grupo vinculado a China que habría comprometido a centenares de empresas de telecomunicaciones, o el uso de IA como apoyo en ciberataques más automatizados.China quiere talento ya, aunque el camino sea cada vez más difícilEl problema para Taiwán es que frenar esto no resulta sencillo. La isla prohibió en 2021 la contratación de personal de chips para empresas chinas y endureció aún más las penas en 2022 con normas contra el espionaje económico y la apropiación extraterritorial de secretos industriales. Pero aun así, el incentivo económico sigue siendo fuerte y las compañías chinas llevan años buscando perfiles con experiencia real en producción avanzada.Eso no significa que el flujo sea siempre en una sola dirección. También ha habido ingenieros taiwaneses que han salido de China en los últimos años por tensiones políticas, disrupciones industriales y cambios en las cadenas de suministro. Además, Taiwán empieza a buscar cada vez más talento extranjero para llenar vacantes dentro de su propia industria.En el fondo, esta historia deja una idea bien sencilla de entender sobre la mesa. La carrera de los chips ya no depende solo de máquinas, fábricas o restricciones de Estados Unidos. También depende de quién consigue fichar antes a las personas que saben cómo hacer funcionar todo eso. Y ahí, según denuncia Taiwán, China lleva tiempo jugando una partida mucho más silenciosa de lo que parece..image img { width: 100% !important; height: auto !important; }