Un análisis basado en el modelo WED sugiere que ciertos fermiones podrían moverse entre dimensiones, dejando tras de sí rastros de materia oscura. Esta teoría, publicada en The European Physical Journal C, propone un mecanismo que no aparece en el modelo estándar y que podría observarse mediante ondas gravitacionales. Si es correcto, estaríamos ante un giro histórico en la física de partículas.