Pocos dirigentes políticos congregan en torno a su figura y su trayectoria un aplauso tan amplio y unánime como el que recogió Alfredo Pérez Rubalcaba cuando dejó la política en septiembre de 2014. O más aun cuando murió, cinco años después, en mayo de 2019. Entonces, todos los grupos le rindieron homenaje en el propio Congreso de los Diputados, donde se instaló su capilla ardiente. A aquella despedida acudió toda la clase política, incluido el rey emérito, Juan Carlos, y un gran número de dirigentes del Partido Popular, desde el expresidente Mariano Rajoy al entonces líder popular, Pablo Casado, además del ya entonces presidente, Pedro Sánchez, y todo el Partido Socialista.Seguir leyendo....