La startup de defensa Hermeus ha logrado cerrar una ronda de financiamiento por $350 millones de dólares, consolidándose como una de las empresas más prometedoras en el desarrollo de aeronaves hipersónicas no tripuladas.Este importante respaldo financiero ha catapultado la valuación de la compañía con sede en Los Ángeles hasta alcanzar la codiciada cifra de mil millones de dólares, posicionándola como un nuevo unicornio en el sector aeroespacial estadounidense.Estructura del financiamiento y respaldo estratégicoLa ronda de inversión se compone de $200 millones de dólares en capital accionario, liderada por Khosla Ventures, con participación de inversionistas previos como Canaan Partners, Founders Fund, In-Q-Tel y RTX Ventures.Entre los nuevos participantes destaca el fondo de inversión de Cox Enterprises, además de Destiny Tech100, una compañía de inversión que cotiza públicamente.Los $150 millones restantes provienen de financiamiento mediante deuda, una estrategia que según AJ Piplica, cofundador y CEO de Hermeus, permite mantener mayor control sobre la estructura accionaria de la empresa.Piplica explicó en entrevista que esta decisión financiera responde directamente a las necesidades operativas de la compañía.Al tratarse de una empresa que fabrica hardware a gran escala y está expandiendo sus capacidades de manufactura, el financiamiento no dilutivo representa una ventaja significativa para mantener el control corporativo mientras se acelera el crecimiento.Esta estrategia cobra especial relevancia considerando que el sector de tecnología de defensa experimentó inversiones por más de $9 mil millones de dólares en 265 rondas a nivel global durante el año pasado, según datos de PitchBook.Cambio estratégico que transformó el negocioSin embargo, el éxito de Hermeus no se debe únicamente al momento favorable del mercado. Hace algunos años, la startup tomó una decisión técnica crucial que modificó completamente su trayectoria.Inicialmente, el equipo había invertido tiempo y recursos considerables en desarrollar su propio motor, una necesidad práctica en ese momento. No obstante, tras establecer contacto con RTX Ventures —el brazo de inversión de RTX Corporation, anteriormente conocida como Raytheon— surgió una oportunidad que cambiaría el rumbo de la empresa.La decisión estratégica consistió en colaborar con Pratt & Whitney, subsidiaria de RTX, para modificar el motor F100 de la compañía aeroespacial y adaptarlo a las aeronaves hipersónicas de Hermeus.Esta alianza tecnológica aceleró significativamente el desarrollo, permitiendo trabajar con un motor probado y funcional que facilitó las pruebas e iteraciones, mientras simultáneamente la empresa aseguraba nuevos contratos con el gobierno estadounidense.Según Zach Shore, presidente de Hermeus, esta estrategia permitió diversificar objetivos en lugar de concentrarse únicamente en la meta de construir una aeronave Mach 5.Prototipado rápido y desafíos de talentoEl mes pasado, Hermeus realizó con éxito el vuelo de una versión demostradora de su tecnología con dimensiones equivalentes a un caza F-16. La startup ha declarado que la siguiente iteración de esa aeronave está diseñada para alcanzar velocidades supersónicas, mientras que una tercera versión ya se encuentra en desarrollo.Este enfoque de prototipado rápido es poco común en la industria aeronáutica, donde los ciclos de desarrollo tradicionalmente se extienden por décadas.Piplica señala a SpaceX como el estándar de la industria en cuanto a disposición para construir, probar, fallar, aprender y repetir hasta perfeccionar un vehículo. Precisamente por esta razón, el mayor desafío que enfrenta Hermeus no es tecnológico sino humano: cultivar y desarrollar talento especializado.Como explica el CEO, actualmente no existe ningún lugar en el mundo donde las compañías estén construyendo aeronaves de escala completa con periodicidad anual, lo que significa que ese tipo de profesionales simplemente no existen en el mercado laboral contemporáneo y deben ser formados internamente.Visión a futuro y preparación para el fracasoCon esta nueva inyección de capital, Hermeus continuará expandiendo su plantilla laboral, que ya se aproxima a los 300 empleados.A pesar de haber completado dos vuelos de prueba exitosos, Piplica enfatiza la importancia de estar preparados para enfrentar algún tipo de fallo, el cual considera parte integral del proceso de prototipado rápido.El desafío, según el ejecutivo, radica en seleccionar adecuadamente qué segmentos de riesgo asumir y cómo aplicar el capital disponible a lo largo del tiempo.A decir verdad, la filosofía de Hermeus contrasta radicalmente con los métodos tradicionales de la industria aeroespacial. Mientras que el desarrollo de una nueva aeronave convencionalmente puede extenderse entre 20 y 25 años, esta startup apuesta por ciclos de desarrollo acelerados que incluyen la posibilidad de pérdidas materiales como parte del aprendizaje.Fuente: BloombergThe post Hermeus recauda $350 MDD para construir cazas hipersónicos no tripulados first appeared on PasionMóvil.