La fiebre de Lassa (una de las amenazas sanitarias de África Occidental más persistentes y para la que hay menos financiación) sigue causando muertes evitables, más de medio siglo después de su descubrimiento. Felizmente, hay tres vacunas prometedoras en fase de desarrollo clínico, y en la próxima década una de las tres podría recibir autorización. Pero este avance sólo se convertirá en protección si los países están preparados para usarla. Seguir leyendo