750 millones para artillería israelí: un país europeo se arma con los sistemas PULS de Elbit

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Grecia ha cerrado una de las compras militares más llamativas del momento en Europa. El país ha firmado un acuerdo de 750 millones de dólares con la firma israelí Elbit Systems para incorporar los sistemas de artillería PULS en sus fuerzas armadas, dentro de un plan más amplio de modernización militar que Atenas lleva tiempo acelerando. El contrato fue anunciado por Elbit y respaldado por el Ministerio de Defensa de Israel.No se trata de una negociación improvisada. Ya en diciembre de 2025 el Parlamento griego había dado luz verde a la adquisición de 36 sistemas PULS, enmarcados en un programa de defensa mucho más grande con el que Grecia quiere reforzar su capacidad militar durante la próxima década. ¿Qué es lo que compra Greca y por qué este acuerdo importa tanto?El contrato incluye los lanzadores PULS, cohetes de entrenamiento, munición guiada de precisión para distintos alcances y también municiones merodeadoras, aunque no se han detallado todos los modelos exactos.El programa se ejecutará durante cuatro años y llevará además un paquete de diez años de soporte y mantenimiento posterior. Tanto Elbit como el Ministerio de Defensa israelí han subrayado que parte de la producción se hará con participación de la industria griega, incluyendo transferencia de tecnología y fabricación local de componentes.El sistema PULS se ha ido haciendo un pequeño hueco en Europa porque puede lanzar distintos tipos de cohetes y misiles desde una misma plataforma, con alcances que llegan hasta 300 kilómetros en algunas configuraciones, según las referencias publicadas sobre el programa griego. Elbit también recuerda que otros países de la OTAN, como Alemania, Países Bajos y Dinamarca, ya han optado por esta familia de sistemas.Grecia refuerza su sistema mientras Israel consolida su industria militarLa operación también tiene una lectura política bien marcada. Grecia e Israel han estrechado mucho su relación en los últimos años en el Mediterráneo oriental, con ejercicios conjuntos, cooperación industrial y conversaciones sobre nuevos escudos antiaéreos. Para Israel, además, el acuerdo llega en un momento especialmente sensible. Su Ministerio de Defensa lo presentó como una gran venta firmada “en tiempo de guerra”, en plena tensión regional, y lo usó para reforzar la idea de que su industria puede seguir exportando tecnología militar avanzada incluso bajo presión.En resumen, Grecia no solo compra lanzacohetes, compra capacidad de disuasión, tecnología y una relación aún más estrecha con uno de los exportadores militares más activos del momento.