Madrid, alcalde, se nos está volviendo una ciudad con otra ciudad dentro, la ciudad real y la ciudad virtual, y no sé yo cual es la que contiene a la otra. Quiero decir que hay un Madrid al paso, con atmósfera de café temprano y portal antiguo, y hay otro Madrid que se despereza por las pantallas, sin peso ni temperatura, pero con una jerarquía creciente. Este segundo Madrid va imponiendo su ley al primero. Antes, alcalde, uno iba a la ciudad y luego la contaba. Ahora se cuenta la ciudad antes de haberla pisado, y, si acaso, se pisa después para confirmar el relato. Madrid ya no se descubre. Se verifica. Y en esa verificación se van quedando fuera... Ver Más