Hasta 5 asteroides podrían impactar contra la Tierra este siglo; los astrónomos revelan cuándo podría pasar

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Los expertos alertan de posibles impactos de asteroides antes de 2100. No serán gigantes, pero sí suficientes para causar daños locales y afectar a los satélites necesarios para la vida diaria.Los científicos advierten de la posibilidad de que hasta cinco asteroides, del tamaño de un edificio de 15 plantas, podrían impactar contra la tierra antes de que acabe el siglo XXI.La idea de un asteroide que se dirige rumbo a la Tierra suele recordarnos a algunas películas espectaculares de cine. Sin embargo, la realidad científica dibuja un escenario muy distinto, más discreto pero igualmente relevante. No hablamos de rocas gigantescas capaces de borrar continentes, sino de cuerpos más modestos, aunque mucho más habitual de lo que se podía pensar.En los últimos estudios astronómicos, los especialistas en defensa planetaria han puesto sobre la mesa una previsión de lo más inquietante: hasta cinco objetos de un tamaño considerable podrían cruzarse con nuestro planeta durante este siglo. Aunque no supondrían un colapso a nivel mundial, sí podrían generar problemas graves en algunas zonas concretas y en el entorno espacial.Asteroides del siglo XXI: qué tamaño tienen y por qué preocupanEstos cuerpos, conocidos como asteroides de escala decamétrica , suelen medir varias decenas de metros. Es el caso del asteroide 2024 YR4, descubierto hace algo más de un año, cuyo tamaño estimado era de entre 53 y 67 metros. Para hacerse una idea, tendría la altura de un edificio de quince plantas. Estas rocas estelares no son comparables a los asteroides gigantes que miden varios kilómetros, pero su frecuencia es mucho mayor.Has oído hablar del asteroide 2024 YR4 y nosotros hemos escuchado tus preguntas ¿Cuáles son las probabilidades de que impacte la Tierra? ¿Por qué estas cambian? ¿Deberías preocuparte? (Spoiler: No)Conoce más de la mano de un experto de @NASAJPL. + info: https://t.co/Vhfx2MUZFz pic.twitter.com/nobmiH9lr9— NASA en español (@NASA_es) February 21, 2025A diferencia de los grandes impactos, que se producen en intervalos de millones de años, estos objetos aparecen en el entorno terrestre con bastante más regularidad. De hecho, los expertos estiman que colisionan con el sistema Tierra-Luna cada pocas décadas, aunque muchas veces pasan desapercibidos.Su tamaño, aunque menor, no los convierte en inofensivos. En el caso de entrada en la atmósfera sobre una ciudad, un asteroide de este tipo podría liberar una energía equivalente a varios megatones. Esto bastaría para causar daños importantes en infraestructuras y generar ondas de choque significativas.Impacto de asteroides: consecuencias reales más allá del cineCuando se produce un evento de este tipo, no siempre llega a tocar el suelo. Muchos de estos objetos explotan en el aire, generando lo que se conoce como explosión aérea. Aún así, el efecto puede sentirse a kilómetros, provocando vibraciones capaces de sacudir edificios.Detectar los asteroides no es fácil. Su reducido tamaño provoca que reflejen poca luz, lo que complica su observación desde la Tierra.Más allá del impacto directo, existe otra creciente preocupación: el espacio cercano a la Tierra. Un evento de cierta magnitud podría afectar a los satélites que son esenciales para las comunicaciones, la navegación y los servicios digitales. Esto tendría repercusiones inmediatas en la vida cotidiana.Artículo relacionadoLos impactos que destruyeron un antiguo protoplaneta podrían haber dejado un asteroide gigante en su núcleo.En escenarios extremos, los científicos contemplan la posibilidad de que se forme una cascada de fragmentos en órbita. Este fenómeno podría multiplicar los residuos espaciales y dificultar durante años el acceso al espacio. No originaría un apagón total, pero sí un problema tecnológico serio.Detección de asteroides: el gran desafío de los científicosLocalizar estos objetos no es sencillo. Su tamaño reducido hace que reflejen poca luz, lo que complica su observación desde la Tierra. De hecho, los telescopios tradicionales tienen dificultades para detectarlos con suficiente antelación.Algunas herramientas espaciales ofrecen mejores resultados, ya que pueden observar en condiciones mucho más favorables. Sin embargo, su uso está muy limitado debido a la alta demanda de tiempo de observación, lo que impide un seguimiento constante.That purple line is a big asteroid called 2024-YR4. For a while we thought it might hit Earth (we're the dark blue orbit). Then we thought it might hit the Moon. But @NASAWebb & @esa took time to closely track it last month, proving it will just miss, in 2032. I'm glad - at pic.twitter.com/jfhAWVtBQG— Chris Hadfield (@Cmdr_Hadfield) March 9, 2026Para mejorar esta situación, se están desarrollando nuevos sistemas combinados. La idea es unir telescopios capaces de descubrir estos objetos con otros diseñados para seguir su trayectoria con precisión. Además, se incorporan métodos de análisis que permiten filtrar errores y confirmar detecciones reales.Cinco asteroides podrían impactar la Tierra: cuándo y qué se sabeLos cálculos actuales apuntan a una posibilidad concreta: hasta cinco asteroides de este tipo podrían dirigirse hacia la Tierra antes de que termine el siglo. No se tiene una certeza absoluta de su presencia, pero sí existe una previsión basada en distintos patrones observados por los científicos.Artículo relacionadoLos expertos de la NASA lanzan una advertencia: no todos los asteroides que se acercan a la Tierra podrán ser desviadosEntre los ejemplos más recientes destaca el asteroide 2024 YR4, con un tamaño comparable al de un gran edificio, aunque su impacto contra la Tierra en 2032 está descartado. Este tipo de objetos permite entender mucho mejor cómo serán los posibles impactos futuros y qué efectos podrían generar.Los investigadores creen que en los próximos años se identificarán varios cuerpos con trayectorias potencialmente peligrosas. Algunos podrían acercarse lo suficiente como para requerir un seguimiento constante. Aun así, no existe todavía un protocolo internacional claro para actuar ante una amenaza confirmada. Lo único que parece seguro es que las soluciones cinematográficas no forman parte de los planos reales.