Una dorsal anticiclónica dificultará que las precipitaciones sean generalizadas durante la próxima semana en España, pero varios frentes conseguirán atravesarla dejando lluvias y chubascos irregulares.El fin de semana va a comenzar con temperaturas extraordinariamente cálidas para una primera quincena de abril en España, al menos teniendo en cuenta que la temperatura de la masa de aire en niveles bajos está superando el percentil 99,5% o, lo que es lo mismo, solo 1 de cada 200 días de una primera quincena de abril presenta una masa de aire tan cálida como la de este viernes. Sin embargo esto va a cambiar rápidamente durante el sábado y domingo. En el vídeoTras el paso de la vaguada de este fin de semana la estabilidad irá ganando terreno en España, aunque la próxima semana aún se producirán algunas precipitaciones dispersas.Esta masa de aire cálido está impulsada por una depresión aislada que se sitúa al suroeste peninsular, y que durante el fin de semana se desplazará hacia el noreste, atravesando Marruecos, Argelia y el Mediterráneo occidental, desarrollando una profunda depresión en superficie, para finalmente reintegrarse en la circulación general y desaparecer de nuestra región. Tras el bajón térmico, las temperaturas volverán a subirEn el proceso impulsará aire de origen marítimo polar con la ayuda de un frente frío que se aproximará desde el Atlántico, dejando un extraordinario descenso de las temperaturas y precipitaciones generalizadas y en algunos casos acompañadas de tormenta.La dorsal irán ganando extensión y fuerza desde el lunes.La situación a partir del lunes 13 empieza a presentar una incertidumbre elevada. Sí que parece que una amplia dorsal irá emergiendo desde el Atlántico subtropical y norte de África dejando más estabilidad, con una lenta y progresiva recuperación de las temperaturas a lo largo de la próxima semana. Sin embargo, las precipitaciones no desaparecerán del todo.Lluvias a principios de semana, más intensas en los extremos norte y oesteDurante el lunes y el martes continuará la situación relativamente inestable. Las lluvias no serán tan extensas ni intensas como durante el fin de semana, pero seguirán produciéndose con intensidad moderada en Baleares, toda la vertiente Cantábrica, Galicia, oeste de Portugal y, de forma más irregular, en el entorno de los grandes sistemas montañosos, como la Ibérica, el Sistema Central, Pirineos o la Cordillera Cantábrica. Esto se deberá a la llegada de dos nuevos frentes, más debilitados, desde el Atlántico, uno cálido y otro frío, que conseguirán atravesar la incipiente dorsal anticiclónica y se disiparán tras atravesar la Península.La semana comenzará con algunas precipitaciones irregulares, con tendencia a estabilizarse la situación.A medida que avance la semana, especialmente a partir del miércoles 15, las precipitaciones desaparecerán al reforzarse la dorsal anticiclónica e impedir la llegada de frentes y depresiones. Esta situación vendrá acompañada además de un progresivo ascenso de las temperaturas, que si bien no experimentarán cambios tan abruptos como esta semana, sí que alcanzarán valores relativamente altos para la época del año durante la segunda mitad de la semana que viene. Convección e incertidumbre a partir del jueves 16Indudablemente la dorsal continuará evitando que se produzcan precipitaciones de entidad en toda la Península, aunque podría haber excepciones. No se trata de una estructura especialmente fuerte, por lo que estará sometida a fluctuaciones transitorias, permitiendo que algunas ondas puedan aproximarse a la Península. Artículo relacionadoMañana habrá una 'frontogénesis' sobre la España peninsular que multiplicará las lluviasPor otra parte, en esta época del año las brisas empiezan a ganar protagonismo a medida que la radiación solar aumenta día a día, impulsando humedad del mar hacia el interior y generando corrientes de convección.Con esta situación y, aunque predomine el tiempo estable y sin precipitaciones, no es descartable que hacia el final de la semana puedan aparecer nubes de evolución y, de forma ocasional, algunos chubascos convectivos más probables en zonas de montaña de la mitad norte peninsular donde podría crecer alguna tormenta. El chorro polar trazará importantes meandros, lo que puede favorecer la llegada de ondas y vaguadas.En función de la evolución de la dorsal y de la proximidad de nuevas ondas y depresiones en un contexto de chorro polar debilitado, estos chubascos y tormentas podrían continuar produciéndose a largo plazo.