El Gobierno del socialista Adrián Barbón "no cierra ninguna puerta", ni siquiera la de señalar a exintegrantes del Ejecutivo como responsables políticos de las deficiencias detectadas en el Servicio de Minas a raíz de la investigación interna tras el accidente de Cerredo. "El compromiso es depurar todas las responsabilidades que haya que depurar. No nos cerramos ninguna puerta; es más, consideramos que esto es solo el principio dentro de ese compromiso de esclarecer todos los hechos", afirmó el portavoz del Ejecutivo, el consejero Guillermo Peláez.Seguir leyendo....