El color rojo y blanco o verde y blanco de las casetas de la Feria de Abril de Sevilla fue un cambio promovido por el pintor, Gustavo Bacarisas, a principios del siglo XX con el objetivo de unificar el estilo , haciendo que la estética de la fiesta fuese colorida pero con colores unificados. Muchas personas creen que la verdadera razón de los colores actuales de las casetas de la Feria vienen motivados por los equipos de la ciudad, Sevilla o Betis, pero esta idea es muy lejana a la realidad. La Feria de Abril fue aprobada por el Ayuntamiento el día 18 de septiembre de 1846 y se inauguró el 18 de abril de 1847 en el Prado de San Sebastián, con 19 casetas de una estética totalmente diferente a la que se puede observar actualmente. Aquellas casetas, instaladas para uso mercantil de venta y compra de ganado, no tenían ningún atractivo y presentaban una forma similar a una «tienda de campaña». Estos puestecillos del siglo XIX, se realizaban con lonas industriales de diferentes colores que tenían la función de cubrir sin ninguna finalidad estética. A principios del siglo XX , Gustavo Bacarisas , pintor de la época, propone unificar el estilo y decide escoger para ello los colores de la bandera de Andalucía y del pendón de San Fernando. Con los años, la Feria de Abril dejó de tener su carácter mercantil y se convirtió en uno de los festejos sociales más relevantes de la ciudad. Actualmente, esta fiesta conserva una estética cuidada al milímetro, donde es protagonista el color rojo y blanco y verde y blanco de las casetas, además de los miles de farolillos que adornan cada calle del Real.