En el corazón de Castilla y León pervive un topónimo que evoca siglos de historia, mestizaje cultural y centralidad urbana: Medina. Tres localidades —Medina del Campo, Medina de Rioseco y Medina de Pomar— comparten ese nombre que remite, en su raíz más profunda, al mundo islámico medieval. Procedente del árabe 'madīna', que significa 'ciudad', el término fue ampliamente utilizado en Al-Ándalus para designar núcleos urbanos relevantes. Su permanencia en la toponimia castellana es testimonio de la huella andalusí en la configuración histórica de la península. La presencia de «Medina» en estas tres localidades no es casual. En cada caso señala un pasado de importancia estratégica, comercial o administrativa. Medina del Campo fue durante los siglos XV y XVI uno de... Ver Más