Las medidas aplicadas por el Gobierno español para contener la disparada subida de los carburantes no han sido suficientes para moderar la inflación, que el pasado marzo aumentó 1,1 puntos respecto al mes anterior, hasta situar el Índice de Precios al Consumo (IPC) en el 3,4%, según el dato definitivo que ha hecho público este martes el Instituto Nacional de Estadística (INE). Es una décima más de lo que se había previsto hace dos semanas y la causa hay que buscarla en el encarecimiento del petróleo, como efecto directo de la guerra en Oriente Medio. Y si el impacto del conflicto bélico, que mantiene al alza los precios de gasolinas y gasóleos, no se ha hecho sentir más en los bolsillos de los consumidores ha sido, según el Ministerio de Economía, gracias al buen comportamiento de la electricidad, "dada la apuesta de España por las renovables". Seguir leyendo....