Una tranquila celebración familiar terminó con el asesinato de uno de los asistentes, que recibió 22 tiros por parte de un desconocido que irrumpió en la reunión y que no se fue hasta cerciorarse de que había cumplido su cometido. Las escenas de violencia ocurrieron en una vivienda en la ciudad peruana de Sullana, Piura, a la que llegó el homicida en motocicleta portando un subfusil. El hombre también le disparó a otra persona que trató de impedir el hecho.