En Andalucía una hacienda se diferencia de un cortijo en la tenencia de un molino de aceite, con su torre que albergaba gran viga de prensa y/o piedras de molino. Un palacio hospedaba reyes, nobles, personajes ilustres o incluso corporaciones, destacando los declarados como Bien de Interés Cultural, más conocido como BIC, por su relevancia histórica de inmuebles o muebles