El coche viene averiado de largo y el taller de reparaciones difícilmente iba a encontrarse en el Camp Nou. Acumula el Espanyol 14 partidos sin ganar, desde diciembre del año pasado, una vez sumada la derrota ante un Barcelona en la autopista hacia la Liga. Difícil sonreír ante semejantes prestaciones y no lo va a hacer Manolo González, cuya puesta en escena pública siempre es la de un hombre pillado en un atasco inesperado un día que va con prisa. Seguir leyendo....