Busquets Ferrer pitó el final del partido en el Metropolitano y Hansi Flick, en unos segundos atolondrados, ni siquiera pudo celebrar tener media liga en el bolsillo. De pronto, vio como Simeone le estrechaba la mano deportivamente al instante que le soltaba una frase que Flick no entendió. Cuando todavía pensaba qué le había espetado el técnico argentino, topó con un Lamine Yamal mosqueado que se iba directo a la ducha, sin ganas de celebrar nada, e inquiriéndole que le preguntase a De la Fuente el motivo de su enfado.Leer más]]>