Lo de que las deudas comen a las familias tiene un fiel reflejo en la última estadística financiera en la que se muestra que aunque el porcentaje de españoles con algún tipo de deuda se ha estabilizado en el 45%, consolidando una tendencia a la baja en los tres años, la intensidad de ese endeudamiento ha crecido notablemente: el importe medio por persona ha escalado hasta los 39.721 euros, lo que supone un incremento acumulado de más de 9.000 euros desde el 2023. Es decir, muchas personas deben el doble de lo que ganan en un año, ya que la mediana de salarios en España no supera los 20.000 euros, según el INE. «Estamos observando un fenómeno de intensificación de la deuda», explica Alina Giurgea, directora general de KRUK España, la firma que ha elaborado la segunda ola de su IV Observatorio, el estudio anual que analiza la situación de la deuda en el país, así como las emociones, hábitos y decisiones de las familias en la gestión de su dinero. El informe de febrero de 2026 revela que «las familias tienen menos créditos, pero de mayor cuantía , lo que requiere un nivel de planificación mucho más sofisticado. La clave no es dejar de consumir, sino hacerlo de forma que no hipoteque nuestra tranquilidad futura». Más allá de las cifras de deuda, el estudio destaca una mejora en la salud financiera de los hogares. El porcentaje de personas que afirma no poder ahorrar porque no llega a fin de mes ha bajado hasta el 27%, el mínimo histórico del estudio. De media, los españoles consiguen reservar un 7,97% de sus ingresos mensuales, destinando este colchón principalmente a cubrir gastos ocasionales o imprevistos. No obstante, un 32% de los ciudadanos siente que su situación económica ha empeorado respecto al año pasado. En España, el endeudamiento sigue conviviendo con un fuerte componente emocional y cultural: hablar de dinero en casa continúa siendo un tabú. Esta falta de diálogo y de herramientas adecuadas se traduce en una realidad dual. Aunque el 79% de las personas se siente motivada para saldar sus compromisos, la situación financiera sigue generando estrés en el 43% de los encuestados. Además, un 50% ha normalizado ya el hecho de convivir con deudas en su día a día. El informe destaca que una parte significativa de la población llega a situaciones de impago por falta de conocimiento y de herramientas para actuar a tiempo. En este contexto, el conocimiento personal sobre economía doméstica sigue siendo una asignatura pendiente.