Acceder a una vivienda en España es cada vez más difícil. La tensión inmobiliaria se ha intensuficado en los principales núcleos urbanos, según el último barómetro de Tensión Inmobiliaria de iAhorro. El acceso a una vivienda en propiedad es complicado por los altos precios del mercado residencial derivados de la alta demanda y la escasez de oferta, además de otros condicionantes como los salarios limitados o la escasez de suelo. Eso provoca que muchos exploren entonces el mercado del alquiler. Los precios de la vivienda completa también son elevado, así que la última alternativa es el alquiler de habitaciones. El último informe de Idealista muestra que la oferta de habitaciones ha crecido un 22% durante el primer trimestre de 2026, aunque los precios se han contenido ya que solo han subido un 2% según los datos de la plataforma. El precio medio en España por alquilar una habitación se sitúa en los 340 euros y el interés por ellas ha aumentado un 6% respecto al mismo periodo del año anterior. Barcelona y Madrid son las dos ciudades más caras para vivir de alquiler en una habitación. La Ciudad Condal registra el valor más elevado con una media de 600 euros al mes. La capital se queda cerca con 587 euros de media. Solo otra ciudad se sitúa en la barrera de los 500 euros: Palma de Mallorca. En estas ciudades los precios para este tipo de alquiler se contienen. No varían ni en Palma ni en Barcelona, aunque en Madrid crecen un 5%. El informe de Idealista muestra también ciudades como San Sebastián, Málaga, Bilbao, Gerona, Vitoria, Santa Cruz de Tenerife o Pamplona se mueven en el entorno de entre los 400 y los 500 euros. Pero las cifras muestran una gran disparidad entre ciudades, especialmente entre aquellas más caras -Barcelona, Madrid y Palma- y las más baratas. En el extremo contrario se sitúa Teruel, con 245 euros de media, seguida por Badajoz y Ciudad Real donde el precio medio es de 250 euros. Idealista no analiza las causas de estos datos, aunque en las ciudades donde se concentra menos población o menos oferta laboral son más caras frente a Madrid y Barcelona que constituyen los dos grandes núcleos de población. Igualmente, el análisis no distingue entre barrios o tamaño de la vivienda. En una casa pueden convivir dos o tres personas (una por habitación) mientras que en otras, especialmente en las grandes ciudades, el número de habitaciones por vivienda puede llegar hasta las 10. Estos factores y las caracteríasticas de la casa pueden condicionar también el precio final que reclaman los propietarios. De acuerdo a los datos de la plataforma inmobiliaria, Madrid concentra buena parte de la oferta de habitaciones de todo el país con un 22% del total. Le siguen Valencia y Barcelona con un 13 y un 12%, mientras que en Sevilla solo suponen el 3%. «La suma de las 40 capitales de provincia en las que menos habitaciones hay solo supondría el 12% del total del parque disponible», destaca Idealista.