Hay indignación en el FC Barcelona con el arbitraje ante el Atlético. La indignación puede traducirse en una denuncia formal ante la UEFA. El foco se sitúa en las manos de Marc Pubill en el área pequeña tras una cesión con el pie del portero Juan Musso. Un penalti flagrante para el club azulgrana que no apreciaron ni el colegiado rumano, Istvan Kovacs, ni el VAR, dirigido por el alemán Christian Dingert. Tenemos que denunciarlo porque si no no habrá mejora, adelantó Rafael Yuste, presidente en funciones.Seguir leyendo....