Los intentos de espionaje y sabotaje de Rusia en las aguas del Atlántico Norte están más vivos que nunca. El Reino Unido ha denunciado este jueves la presencia en las últimas semanas de al menos tres submarinos rusos cerca de sus aguas territoriales, los cuales tenían como objetivo interceptar comunicaciones y dañar infraestructuras estratégicas. El despliegue de los submarinos rusos ha obligado al Gobierno británico a activar una operación de vigilancia y seguimiento con el fin de neutralizar los potenciales ataques de Moscú. Seguir leyendo....