En un hospital público de Yucatán, un paciente recibe un tratamiento oncológico falso que le deja secuelas para toda la vida. En Jalisco y Ciudad de México, existen mercados a cielo abierto donde se venden medicinas apócrifas con el conocimiento de las autoridades. En las Administraciones federales y estatales, sus cadenas de suministros compran a distribuidores con acusaciones de vender medicamentos falsificados. Todos estos casos forman parte de una misma realidad: en México existe un ecosistema criminal que importa, fabrica y distribuye medicinas falsas y que, de acuerdo con las denuncias y alertas presentadas por las autoridades, se ha multiplicado por cinco desde 2018 en paralelo a los problemas de desabastecimiento existentes en el sector salud. Este reportaje forma parte de la investigación global La medicina del millón (The Cancer Calculus), coordinada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por su siglas en inglés), en la que participa EL PAÍS.Seguir leyendo