El líder de Tisza, Péter Magyar, logró una gesta improbable en Hungría este domingo. Con el apoyo fervoroso de una mayoría social diversa ideológicamente unida con un solo objetivo, venció al primer ministro ultraconservador Viktor Orbán con sus propias armas. Magyar sumó el 53% de los votos, que traducidos a escaños con el sistema desproporcinal ingeniado por Orbán, suponen 138 frente a los 55 de Fidesz. Con esa supermayoría, Tisza puede emprender las reformas constitucionales necesarias para deshacer el sistema iliberal con el que el Orbán había blindado su poder durante 16 años. Seguir leyendo