La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el del Consejo, António Costa, respiran tranquilos. Han dejado atrás a uno de los dirigentes más obstinados a la hora de romper el consenso esencial dentro de la UE sobre decisiones cruciales, incluido el estratégico apoyo financiero a Ucrania. Las reacciones que está provocando la derrota del nacionalista húngaro Viktor Orbán en las elecciones del domingo son de euforia contenida, a la espera de que se consume la llegada al poder de Peter Magyar, que ha estado refugiado en el Parlamento Europeo para evitar ser destruido por Orbán durante la campaña. El primer ministro saliente se había convertido en efervescente euroescéptico a base de socavar el Estado de derecho... Ver Más