Las fugas de gas no solo producían niveles medibles de benceno, sino que en las cocinas con fugas importantes, el nivel de exposición era peor que el de vivir con un fumador.Los científicos revelan que el 40% de las estufas de gas europeas emiten benceno, una sustancia cancerígena. Imagen PXHERE.comSegún la Organización Mundial de la Salud, no existe un nivel seguro de exposición al benceno, un compuesto presente de forma natural en el petróleo crudo y el gas natural, y que también se encuentra en el humo del cigarrillo. Los expertos afirman que incluso niveles bajos de benceno pueden aumentar el riesgo de cáncer.Para este nuevo estudio, investigadores de PSE Healthy Energy, un centro de investigación con sede en California, examinaron decenas de estufas en Italia, el Reino Unido y los Países Bajos, y descubrieron que el 40% tenía fugas de gas estando apagadas.Los investigadores también analizaron muestras de gas sin quemar de cada estufa, con o sin fugas, y detectaron benceno en todas ellas, generalmente en niveles mucho más elevados de lo habitual en Estados Unidos y Canadá. En comparación con Norteamérica, los niveles de benceno fueron 8,6 veces superiores en Italia, 37 veces superiores en el Reino Unido y 66 veces superiores en los Países Bajos.Según el estudio, las fugas de gas no solo producían niveles medibles de benceno, sino que en las cocinas con fugas importantes, el nivel de exposición era peor que el de vivir con un fumador.Para colmo, según los investigadores, las fugas eran difíciles de detectar. Dado que el gas natural es inodoro, los proveedores suelen mezclarlo con azufre, que le confiere un olor a huevos podridos, lo que permite detectar las fugas. Sin embargo, en el Reino Unido y los Países Bajos, los investigadores descubrieron que los niveles de azufre eran tan bajos que las fugas que producían niveles significativos de benceno podían pasar desapercibidas fácilmente. Los hallazgos se publicaron en Environmental Research Letters.Artículo relacionadoEl gas radón, un gas noble: descubren que casi el 25% de los estadounidenses viven en áreas de mayor riesgo cancerígenoCientíficos ajenos a la nueva investigación afirmaron que la exposición al benceno proveniente de las estufas parece comparable a la de otras fuentes, como el tráfico rodado, y representa una amenaza menor que otras formas de contaminación atmosférica. Aun así, Alastair Lewis, de la Universidad de York, señaló que «eliminar los electrodomésticos de gas y electrificarlos supone una clara mejora para la calidad del aire interior, ya sea evitando fugas de gas o la emisión de los productos de la combustión del gas en los hogares».Fuente: Universidad de Yale ReferenciaTamara L Sparks et al, Benzene and other hazardous air pollutants in consumer-grade natural gas in Europe, Environmental Research Letters (2026). DOI: 10.1088/1748-9326/ae499f