El 2 de julio de 2015, Paco Molina se despidió de un amigo en el centro de Córdoba y desapareció. Tenía 16 años. Había avisado a sus padres de que dormiría en casa de un amigo. El último rastro que dejó fue un mensaje a su mejor amiga diciéndole que se quedaba sin batería. Desde entonces, su padre Isidro Molina