En plena antesala de la Feria de Abril, Carla Benjumea y Antonio Domecq se han casado en una boda celebrada en la Capilla de Nuestra Señora del Rosario de Sevilla que ha conseguido reunir a los mundos de la alta sociedad y el sector empresarial para dibujar un enlace lleno de glamour que ha conseguido juntar a dos de las familias más emblemáticas de la capital hispalense. La Feria de Abril se celebrará del 21 al 26 de abril y la boda entre Carla Benjumea Porres y Antonio Domecq León ha supuesto un anuncio por todo lo alto dentro de una temporada de enlaces que vivió su pistoletazo inicial el pasado 14 de marzo en la Real Parroquia de Santa María Magdalena con el 'sí, quiero' de Luis Domecq Carrión y Myriam Gonzalo González. El día amaneció más nublado de lo previsto y con amenaza de lluvia, pero a cambio las temperaturas dieron una tregua y no se vivieron bochornos. Muchos curiosos se acercaron desde primera hora de la tarde a las puertas de la capilla para ver la llegada de los invitados y de los novios. Antonio Domecq León, radiante de alegría, fue el primero en aparecer, y lo hizo del brazo de su madrina. Iba impecablemente uniformado mientras ella lucía mantilla española. Carla Benjumea llegó un poco más tarde entre los aplausos de invitados y curiosos. Lucía un diseño nupcial espectacular lleno de elegancia con encaje bordado del cuerpo, escote singular y un largo velo que le salía del moño bajo. Complementaba con una diadema joya que lucía sobre la cabeza. la novia avanzó hacia la capilla del brazo de su padre y padrino, Felipe Benjumea, orgulloso de acompañar camino del altar a la última de sus hijas tras las bodas de hace años de las dos mayores, Blanca y Alejandra. Una vez casados, los novios salieron de la Capilla de Nuestra Señora del Rosario entre fortísimos vítores y aplausos, y tanto ellos como los invitados se desplazaron hacia la Casa Palacio Guardiola, el espacio elegido para el banquete y la celebración. Carla Benjumea y Antonio Domecq mantuvieron en secreto hasta el final el lugar del convite, un palacete histórico situado en el corazón de Sevilla con fabulosos patios de estilo andaluz y punto de encuentro de la aristocracia. Carla Benjumea Porres, de 31 años, es la menor de los cuatro hijos del empresario sevillano Felipe Benjumea Llorente, expresidente de Abengoa y actual líder de H2B2, compañía especializada en energía verde, y Blanca Porres Guardiola. Su ya marido, Antonio Domecq León, es hijo de Rafael Domecq Solís y Rocío León Bohórquez, apellidos profundamente vinculados a la tradición ganadera y al mundo del caballo en Andalucía. De esta forma, Carla se ha convertido en la última de los cuatro hermanos en pasar por el altar. Hace apenas dos años lo hacía su hermano mayor, Felipe Benjumea Porres, casado con María de Chiris Mora Figueroa, nieta del conde de Chiris. La ceremonia tuvo lugar en la Iglesia del Señor San José y la posterior celebración se desarrolló en el exclusivo Real Club Pineda, lugar que se especulaba como centro de celebración también para Carla Benjumea, y Antonio Domecq, quienes finalmente se decantaron por la Casa Palacio Guardiola.