Una carta Pokémon por 16,5 millones de dólares no es una extravagancia aislada. Es una noticia sobre cómo invierten los ricos en 2026. Es, cada vez más, un síntoma de cómo una parte del dinero global está cambiando de rumbo. Lejos de la bolsa o los bonos, crece el interés por los llamados activos alternativos, donde entran desde obras de arte hasta fósiles, o cromos.Seguir leyendo....