Ha sido una madrugada complicada para el fabricante de vehículos eléctricos BYD, que ha visto cómo las llamas hacían acto de presencia en una de sus localizaciones en la ciudad china de Shenzhen. La compañía, que vive un momento dulce en cuanto a ventas que lo ha aupado al primer puesto como marca más vendida de coches eléctricos, todavía se recupera del susto.Por fortuna para BYD, el incidente no ha afectado a su línea de fabricación, aunque sí a un aparcamiento de varias plantas así como a un desguace en el que la compañía almacena vehículos de pruebas y otros que se encuentran al final de su vida útil. Por fortuna y tal como han confirmado las autoridades y recogen medios locales, no ha habido que lamentar daños personales y el fuego se encuentra controlado.Daños materiales pero sin afectar a las líneas de producción principales de BYDUn incidente que ha recogido la página especializada Car News China, quien menciona medios locales como Sina para trasladar los detalles del incendio. El primer aviso de las llamas en las instalaciones que BYD tiene en el subdistrito de Pingshan, popular por su crecimiento y expansión en torno a sectores tecnológicos y de investigación llegó cerca de las tres de la madrugada.En ese momento se reportó la presencia de columnas de humo saliendo de un aparcamiento de varios niveles, lo que movilizó a equipos de emergencia tanto del distrito de Ma Luan como de la propia localidad de Shenzhen. La rápida actuación de las autoridades impidió que el incidente pasara a mayores, pues al tratarse de una zona industrial el peligro de expansión estaba presente.Aparcamiento con coches de pruebas y en el final de su vida útilLa propia compañía BYD, que acaba de traer a Europa su modelo Denza Z9GT, fue la encargada de señalar, según recogen los medios mencionados, que el fuego tan solo había afectado a un recinto del que dispone para almacenar coches de pruebas y vehículos que han sufrido daños y no pueden ser recuperados para otros procesos, así como algunos que han llegado al final de su vida útil y son retirados de la circulación. De este modo, se descarta que las llamas hayan afectado a la línea de fabricación y producción actual de BYD, por lo que las consecuencias del incendio se reducen de manera importante y su impacto en el desarrollo de las actividades diarias de la empresa de vehículos eléctricos se minimiza.De igual modo, el hecho de que se tratara de un aparcamiento destinado para vehículos para desguace y otros en el final de su vida útil supone un alivio para la entidad. De haber sido un aparcamiento destinado a nuevas unidades a punto de salir hacia los concesionarios, las consecuencias a nivel económico y de capacidad de expansión en un momento de amplio crecimiento habrían sido destacadas. Por fortuna para BYD, todo ha quedado en un susto y las operaciones en su línea de producción y ensamblaje mantienen el ritmo habitual.