Las escasas esperanzas que albergaba el Valencia Basket de disputarle el liderato de la Liga Endesa al Real Madrid quedaron sepultadas en el duelo en las alturas que enfrentó a ambos transatlánticos en un abarrotado Roig Arena. Los blancos se impusieron con solvencia para alcanzar las 25 victorias domésticas esta temporada, superando así el ligero bache sufrido la pasada semana tras la derrota en casa ante el Tenerife. Hezonja (17 puntos, 7 rebotes) asumió los galones en el conjunto de Scariolo, secundado por un Tavares prácticamente infalible en la pintura (18 y 12). El Valencia se encomendó más que nunca al talento de Montero (16 puntos, 9 asistencias), pero pagó caro el desacierto de Badio o Reuvers, habitualmente más eficaces. Los de Pedro Martínez sienten ya el aliento en la nuca del UCAM Murcia, igualado a triunfos en la encarnizada pugna por la segunda plaza. Comenzó el Madrid moviéndose al son de Campazzo, y esa es siempre la mejor de las noticias para el cuadro capitalino. Sorprendió la sólida puesta en escena de los de Scariolo, poco dados a brillar de inicio, pues suelen cocinar los partidos a fuego lento. Quien mejor interpretó la afinada batuta del base argentino fue Tavares; el caboverdiano se erigió en el amo absoluto de la zona, aprovechando las certeras asistencias de su compañero para otorgar las primeras rentas a los visitantes. Tiros fallados, malas elecciones, poco espabilados en el rebote… Un desconcierto inicial que aceleró el ritmo de las rotaciones de Pedro Martínez y que puso en pista antes de tiempo a Jean Montero, recién galardonado con un puesto en el quinteto titular de la temporada en la Euroliga. Con el dominicano en pista, los locales recuperaron el pulso. Un triple de Puerto y un postrero '2+1' de Key permitieron a los valencianos cerrar el primer acto con una desventaja mínima (19-22). El choque no había hecho sino empezar. El segundo cuarto arrancó con un mate estratosférico de Procida, pero el conjunto 'taronja' halló pronto la fórmula para voltear el marcador. Scariolo montó en cólera con Garuba tras una falta innecesaria sobre Sako. Luego, fue el propio Garuba quien desató su furia tras ser enviado al banquillo. Semejante alboroto lo aprovecharon Taylor y Key para encadenar sendos triples que dieron a los locales su primera ventaja. Para colmo de males, Campazzo sumó una tercera falta que convirtió su presencia en el segundo parcial en anecdótica. El siguiente golpe de timón lo protagonizó Hezonja. Un triple sideral, sumado a un robo con asistencia para Feliz y dos tiros libres convertidos, decantó de nuevo la balanza a favor del Madrid antes del paso por vestuarios (41-45). Del alero croata fueron también los ocho primeros puntos blancos tras la reanudación, estirando la brecha visitante por encima de la decena (máxima de +13, 45-58). El Valencia Basket trató de aferrarse al encuentro mediante los triples de Taylor y De Larrea tras una técnica señalada a Tavares. Sin embargo, el Madrid regresó a sus fundamentos: la dirección de Campazzo y el dominio de Tavares en los tableros para encarar el desenlace con una renta de dos dígitos. No hubo espacio para la épica en el tramo final. Montero incrementó sus prestaciones para maquillar su hoja estadística, pero apenas encontró aliados en su intento de remontada. El Madrid dosificó esfuerzos, permitiendo buenos minutos de Lyles y Feliz que incluso engordaron la renta. Unos y otros, en cualquier caso, parecían tener ya la mente puesta en el inminente arranque de los playoffs de la Euroliga.