La cara y la actitud del pequeño Max, de cuatro años, y con síndrome de Down, se transforma radicalmente con la llegada del golden retriever, el perro de terapia de Dogtor Animal al aula de terapia del Colegio de Educación Especial Infanta Elena (Madrid). El menor no puede esconder su felicidad mientras peina y juega con el animal. Porque a veces, la sola presencia de un perro puede convertirse en una herramienta de conexión muy poderosa para conectar con los niños con discapacidad . Y cuando se trata de niños con necesidades especiales, los beneficios se hacen especialmente visibles. En la sesión de hoy, no sólo Max muestra una predisposición total, también sus compañeras Marieta y Lucía. «En este rato,... Ver Más