La rave de los gofres Belinda

Wait 5 sec.

Costillares es la aduana de la Feria, el limbo y la zona de tránsito entre las dos sevillas. Cruzar la última calle supone sellar el pasaporte hacia una realidad desconocida e inquietante. Hay gente que va directa a Costillares sin pisar el albero más allá de la acera de la caseta de Cogitise, que es la puerta de entrada al Infierno. Visto por las distintas tribus urbanas de esta ciudad, de un lado se abre la Sevilla de los 'cayetanos'. De otro, una mucho más heterogénea, hasta canalla, que tiene embajadas en las casetas de distrito y otra terminal en la Contraportada. Las dos mitades de la Feria son, en estética, como el agua y el aceite, pero se acaban... Ver Más