La utopía del triplete inglés, impensable hace meses, por la dificultad de conquistar tres títulos y por la irregularidad que mostraba el equipo, se va dibujando ahora en el horizonte. El Manchester City completó otra etapa de ese apoteósico viaje al clasificarse para la final de la Copa inglesa. El once de Pep Guardiola derrotó con mucho sufrimiento al Southampton, de la Championship (2-1), al que el tuvo que remontar el marcador en los últimos diez minutos del tiempo reglamentario; había encajado el 0-1 uno antes.Seguir leyendo....