Un experimento con levitación acústica permitió crear cristales de tiempo visibles y tocables. Dos partículas pasivas generan un ritmo propio sin impulso externo rompiendo por completo la intuición de la física clásica

Wait 5 sec.

Un experimento con levitación acústica permitió observar cristales de tiempo clásicos que no necesitan un “empujón” externo para mantener su ritmo. Dos pequeñas esferas suspendidas por sonido generan una oscilación estable y visible, un fenómeno que hasta ahora parecía reservado a sistemas cuánticos abstractos.