Lo que más le gusta a Xisco (60) del mundo de la interpretación es que «puedes ser infinitas personas». Por eso mismo se hizo actor. El mallorquín acudió a 'First Dates' en busca de una mujer que aunara interior, físico e intelecto. Y es que, si bien vive enamorado del amor, no se ha topado con una persona que lo enganche verdaderamente. «Esa es la chispa con la que empieza una relación», comentó con Lidia Santos. Lo que no se imaginaba Xisco es que, en efecto, entre él y su cita saltarían chispas… Pero no de las que se esperaba cuando decidió recurrir al 'dating show' para encontrar pareja. 'First Dates' lo emparejó con Alexa (56), una pluriempleada argentina residente también en Mallorca cuyas ilusiones de salir del restaurante acompañada se rompieron nada más ver a Xisco. «La expresión física me decía bien poco», apuntó la soltera en los totales. Indiferencia que enseguida se torno en suspicacia cuando él le dio la bienvenida recitando un poema escrito para la ocasión. A Alexa le dio la sensación de que lo traía muy preparado, lo que no le hizo mucha gracia. Aunque lo que menos le gustó a la argentina de su cita fue su profesión. Un comentario sobre el mundo de la interpretación encendió la mecha y supuso un punto de no retorno para la pareja. «¿En la vida privada no se te confunde tu trabajo? ¿Cómo sabría yo que ahora no estás actuando y me estás diciendo la verdad?», inquirió Alexa. Xisco se puso a la defensiva. «Eso es lo que todo el mundo piensa. Estoy cansado de que digan 'eres actor, entonces mientes muy bien'. Ese es tu problema», le afeó, añadiendo en privado que «ha herido la sensibilidad de todo el colectivo de actores, nos ha metido a todos en el mismo saco y que todo somos unos mentirosos». En la mesa, ella siguió mostrando abiertamente su desconfianza hacia su cita porque no le daba ninguna certeza de no estar mintiendo, «le dejas al otro la pelota…».«Yo si fuera adivina me traería una bola. Estás más preparado para mentir que yo, sabes artimañas y trucos. Tu papel es hacer lo que otro haría», ironizó. El soltero contraatacó apuntando que «eso es muy argentino lo que acabas de hacer, muy de psicólogo». A Alexa tampoco le gustó que generalizara. Cerrada en banda, le dio largas a Xisco cuando este se interesó en saber a qué se dedicaba. «Nada importante», le cortó. «Eso de quitarse importancia es un truco muy viejo», le reprochó el soltero ante la perspectiva de tener que picar piedra para conocer más a su cita. A su juicio, «no puedes ser reservado en una cita a ciegas». Aunque, para Xisco, la actitud de Alexa obedecía a solo a un motivo: «simplemente es que no le he gustado físicamente desde el principio y ya está, no quería entrar a jugar de ninguna manera». A la hora de la decisión final, Xisco y Alexa habían tirado la toalla hacía ya un buen rato, tan ocupados como habían estado buscándose las vueltas. «No la quiero ni como amiga, ni tener una segunda cita con ella. No es que no hayamos conectado, es que ha sido un partido del tenis. Y odio el tenis», sentenciaba el actor ante el equipo de restaurante justo antes de echarle en cara su actitud. «No es que no hayamos congeniado, es que no se qué te gusta y qué no. Aparte, has estado acusándome de mentir porque los actores somos mentirosos… La verdad es que me has herido el orgullo. Actuar no es mentir», reiteraba. La argentina recogía cable asegurando que la había malinterpretado, aunque estaba de acuerdo en que entre ellos faltaba química de todo tipo.