Entre champán y rosas. Así han pasado Sant Jordi dos de las firmas internacionales más esperadas de la jornada. Por un lado, la comedida Han Kang, que solo ha firmado 100 ejemplares —al estilo coreano, muy rápido y eficiente, sin dedicatoria ni foto—, en un turno único a media mañana en el jardín de la librería La Central del Raval. Por otro, la incombustible Amélie Nothomb, que pasó la jornada acompañada de una copa y una botella en una champañera cargada de hielo durante las cuatro horas que se dedicó a firmar.Seguir leyendo