Cuando empezó la temporada del 30 de agosto, ya era campeón. Es lo que se le pedía al equipo de Pere Romeu, con todo un Barça que había dominado los últimos seis años de manera consecutiva y había ya alzado el título. Y ha logrado ese objetivo a cuatro jornadas del final y ante el Espanyol. El camino, casi perfecto. 26 partidos y 25 victorias. Parece fácil, pero este equipo sigue consiguiendo no solo aquello que se le pide desde fuera, sino lo que, desde dentro, se exigen ellas mismas desde dentro.Seguir leyendo....