El caso del bebé presuntamente maltratado por sus padres en Barcelona, que pasó por tres hospitales y un CAP antes de que saltaran las alarmas y se activara el protocolo de violencia infantil, lleva a girar la vista hacia países que son referencia en la detección de abusos a la infancia. Uno de los más destacados es Inglaterra, cuyos protocolos hospitalarios son modelo en Europa desde hace unos años. Unos protocolos que se basan en la mirada crítica de los profesionales, libre de prejuicios, la formación intensiva y trabajo conjunto con servicios sociales, policiales y judiciales.Seguir leyendo....