“La Armada iraní yace en el fondo del mar, completamente destruida: 158 barcos”, se jactó el pasado día 13 el presidente de Estados Unidos en su red social, Truth. En el mismo mensaje, Donald Trump continuaba: “Lo que no hemos atacado es el pequeño número de lo que ellos llaman barcos de ataque rápido”. Esas pequeñas lanchas de la fuerza naval del poderoso ejército paralelo iraní, la Guardia Revolucionaria, de las que Trump dijo que no suponían “una gran amenaza”, atacaron este miércoles tres grandes buques portacontenedores. Dos de ellos fueron obligados a dirigirse a puertos iraníes por haber supuestamente tratado de atravesar el estrecho de Ormuz sin la luz verde de la República Islámica. Seguir leyendo