Tania, una mujer valenciana de 39 años, vive desde hace cuatro años las consecuencias de una intervención quirúrgica que, según sostiene, transformó su vida de forma irreversible. En marzo de 2022 fue operada por un diagnóstico de endometriosis con obstrucción intestinal y supuesta tumoración, una condición que finalmente no se correspondía con la gravedad descrita ni implicaba riesgo vital. El