César Giraldo, codirector del Banco de la República.Foto: Banco de la República.El codirector del Banco de la República, César Giraldo, puso en duda la eficacia de la política monetaria actual en Colombia y denunció en una entrevista lo que considera un bloqueo financiero contra el gobierno nacional.Según Giraldo, el uso exclusivo de las tasas de interés para frenar la inflación no solo está fallando, sino que genera profundas tensiones sociales y económicas que requieren una visión más integral de la política económica.Para el codirector, la tasa de referencia no es una herramienta neutral, sino un instrumento con claros efectos redistributivos que impacta de manera desproporcionada a distintos sectores.El funcionario explicó que, mientras las tasas altas buscan proteger el valor de los activos financieros frente a la inflación, terminan castigando al microempresario (el mayor generador de empleo), al dueño de vivienda y al pequeño productor industrial debido al encarecimiento del crédito.Giraldo fue enfático al señalar que este mecanismo parece haber llegado a su límite. «El instrumento, por lo menos a la fecha, ya está agotado», afirmó, tras recordar que la tasa ha permanecido en niveles altamente contractivos durante un periodo prolongado sin que la inflación ceda al ritmo esperado.Ante este escenario, sugirió que la sociedad debe discutir otras herramientas, como el manejo de agregados monetarios, el control de cuellos de botella en la producción o subsidios a insumos agrícolas afectados por coyunturas internacionales.Bloqueo financiero y realidad fiscalUno de los puntos más polémicos de sus declaraciones fue la mención de un «bloqueo financiero muy fuerte» contra el actual gobierno. Según Giraldo, este se manifiesta en los obstáculos para sacar adelante reformas como la tributaria o la pensional, y en las decisiones judiciales que han tumbado emergencias económicas o leyes clave.Por ello, indicó que esta situación obliga al gobierno a acudir exclusivamente al mercado de bonos de deuda pública, pagando intereses de la deuda que terminan beneficiando principalmente al sector financiero privado.Incluso lanzó una fuerte crítica contra las agencias calificadoras, específicamente tras el reciente ajuste de la nota soberana de Colombia por parte de Standard & Poor’s. Giraldo cuestionó que estas firmas privadas emitan juicios con una alta incidencia política sin estar sometidas a una fiscalización clara.«La calificación sale justo en el momento en que estamos en campaña electoral y eso tiene un mensaje hacia determinado político», denunció, sugiriendo que estas agencias actúan como un poder privado que busca inducir decisiones estatales fuera del control democrático.A pesar de este panorama, el codirector estacó que el déficit fiscal del año pasado fue del 6,4 % del PIB, cifra inferior al 7,8 % que algunos analistas habían pronosticado. Así mismo, señaló que la deuda neta del gobierno se sitúa en torno al 57 % del PIB, un nivel que, según sus datos, no se ha disparado como se temía inicialmente.Finalmente, como en otros escenarios, hizo un llamado a reconstruir el contrato social en Colombia, advirtiendo que la inflación es solo el síntoma de una enfermedad más profunda: el choque entre una sociedad que exige gasto social y una estructura económica que se resiste a financiarlo de manera justa.—