La escena ha tenido algo de inédito y simbólico a partes iguales: la primera reunión entre un papa y la primera mujer que se pone al frente de la Iglesia anglicana en casi cinco siglos de historia. Ha ocurrido este lunes en el Vaticano, donde León XIV ha recibido a Sarah Mullally, arzobispa de Canterbury y máxima autoridad de esta rama del cristianismo.Seguir leyendo....