Parecía que el estreno del registro obligatorio para patinetes iba a ser un trámite aburrido, pero la administración ha logrado que parezca una comedia de enredos. Tráfico ha terminado bloqueando su propio sistema informático al emitir por error matrículas que incluyen la letra Q, un carácter que su propia normativa prohíbe taxativamente para evitar confusiones en la carretera.Lo que ha sacado a la luz el diario 20 Minutos deja en una situación bastante ridícula a miles de usuarios que solo intentaban llevar los papeles en regla. Todo este lío estalla precisamente ahora que la DGT obliga a identificar cada patinete con una placa, provocando que las aseguradoras no puedan dar de alta las pólizas porque sus sistemas detectan, con razón, que esa letra no debería estar ahí.El colapso del sistema y la solución telemática de urgenciaLa norma del BOE es bastante clara al decir que estas placas deben llevar cuatro números y tres consonantes, dejando fuera tanto las vocales como la Ñ y la dichosa Q. Al saltarse sus propias reglas de juego, se ha montado un caos administrativo que rechaza los seguros automáticos, ya que el sistema informático confunde estos patinetes particulares con vehículos especiales de tipo agrícola.Semejante atasco no es ninguna tontería si tenemos en cuenta que el papeleo para legalizar estos aparatos eléctricos exige que los datos que compartimos con las autoridades sean perfectos. La patronal del seguro lleva desde enero con las manos atadas, esperando una rectificación oficial que permitiera a los propietarios contratar, de una vez por todas, su responsabilidad civil obligatoria para circular.Para arreglar este desaguisado sin que nadie pierda más tiempo, los responsables han aplicado un cambio automático sustituyendo la letra prohibida por la siguiente del abecedario. Quienes recibieron una placa terminada en BBQ ahora son BBR, una solución telemática que busca mantener la numeración original y evitar que los usuarios tengan que volver a darse el paseo por las jefaturas provinciales.Si te ha tocado este baile de letras, lo único que puedes hacer es entrar en tu carpeta electrónica y bajarte el documento con los datos corregidos. El problema de fondo es para quienes ya pagaron los 8,67 euros de la tasa de tráfico y tienen su pegatina pegada, porque de momento nadie dice quién va a pagar el coste de fabricar la placa nueva.Conviene no tomarse este trámite a broma porque cualquier patinete que no esté regularizado será ilegal en enero de 2027, lo que se traduce en multas bastante dolorosas. A pesar de los fallos de la plataforma y de que a veces falta material homologado, Tráfico no parece que vaya a dar el brazo a torcer con un calendario que prohíbe circular sin identificación.Este patinazo inicial solo sirve para que muchos usuarios sigan mirando con recelo la obligación de matricular unos vehículos que antes no daban problemas. Las cifras cantan por sí solas: apenas hay 140.000 patinetes inscritos sobre siete millones, un ritmo de matriculación tan lento que harían falta varios años para que todo el parque móvil estuviera finalmente al día con la ley.Si llevas semanas peleándote con tu seguro por culpa de la letra maldita, ya puedes entrar en tu perfil digital para ver si se ha obrado el milagro. Poner los papeles en orden cuanto antes te ahorrará algún que otro sofocón con la policía municipal, porque ya sabemos que a la hora de multar, los fallos informáticos de la administración rara vez sirven como excusa.