No me escondo y lo aclaro desde el principio para que no haya malpensados ni malinterpretaciones: soy partidario del modelo largo en la Feria. Pero como hubo una votación en la que ganó la opción corta y, además, sé que es la preferencia del Ayuntamiento por asuntos de logística, acepto el resultado y no escribo aquí para regresar a la anterior versión —estaría totalmente a favor, por supuesto—. Eso sí, es una evidencia que, a día de hoy, la jornada del domingo es un atraso. Un desperdicio. Una molestia. En definitiva, sobra. No gusta ni a los sevillanos, como se demuestra con las calles prácticamente vacías y algunas casetas directamente recogidas; ni a los caseteros, que abren porque tienen que... Ver Más