El problema no es ser «técnico de función administrativa del estatuto de personal no sanitario» en el hospital Virgen del Rocío, que es un puesto totalmente honorable al que María Jesús Montero accedió por mérito y capacidad después de haber estudiado Medicina. El problema es que su partido ha difundido unas declaraciones de la candidata en las que dice que abandonará su «escaño del Congreso cuando coja el escaño en el Parlamento para no perder la reserva de plaza (de médica) que aprobé en unas oposiciones con veintitantos años». ¿Por qué se anuncia como facultativa si su puesto es de gestión administrativa? ¿Qué más le da contar con detalle la reserva exacta que tiene en el Servicio Andaluz de Salud?... Ver Más